Escribo esta carta que nunca te va a llegar, que espero que nunca te llegue, nunca te encuentre (porque es mas para mi que para vos) simplemente porque quiero expresar lo que me pasa y a veces es más fácil escribirlo que decirlo. Siempre fui muy dramática, ¿viste? Una escritora frustrada pero nunca lo supiste del todo, esa parte siempre fue mía.
Que difícil fue soltarte, cuanto me costó. Lo peor fue que lo hice mientras estaba con vos, mientras veíamos una peli, hacíamos la tarea o comíamos algo. Incluso te iba soltando en cada beso, cada caricia y cada abrazo. Que feo darme cuenta que te soltaba un poco más todos los días, darme cuenta que ya no quería seguir. Casi tan malo fue decidir dejarte libre, no seguir reteniéndote a mi lado, no merecías eso. Te mantuve más tiempo conmigo por mi egoísmo, porque no me bancaba lo que sentía, no me bancaba amarte pero no estar enamorada; no quería ser la mala de la película.
Ahora me doy cuenta que hice todo ese esfuerzo al pedo si igual en tus ojos siempre voy a ser la mala. Ojalá no hubiese dedicado tanto tiempo a llorarte mientras te tenía, ojalá lo hubiese hecho a la primera duda. Que mala no? Horrible decir esto pero liberador.
Soltarte y alejarme me hizo notar muchas cosas que, por el amor que te tenia, nunca había tenido en cuenta. Las caretas se cayeron y ese novio ideal, que según mi cabeza eras vos, se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. Que tonta fui, que tonta soy, todo lo que me gustaba de vos fue solo una ilusión.
¿Actuabas como pensabas que yo quería que actuaras? ¿Pensabas lo que yo te decía que había que pensar? ¿Te transformaste en lo que creíste que quería? Yo creo que si, ahora me doy cuenta que al lado tuyo yo también cree otra versión de mi, la que más se adecuaba a vos.
Me enferma darme cuenta que sos otro, que nunca fuiste el que yo creí. Parece que vos tampoco me conociste nunca, si para vos hice todo lo que te planteaste y le planteaste a nuestras amigas entonces nunca me conociste, y claro que no me conociste si la versión que te inventaste de mi era mucho mejor; era mas buena, más pura, más inocente.
Empezaste a dudar de mi, de nosotros y de lo que tuvimos. Soy una forra y mala persona ¿no? Que lejos quede de la mujer buena, linda y perfecta que creías. Por suerte nos dejamos de idealizar, al fin me di cuenta que no eras tan bueno como yo creía, que sentirme culpable por todo lo que hacía y decía no era sano. Por tu parte te diste cuenta que no soy perfecta, nunca lo fui ni quise serlo, perdón por no cumplir tus expectativas. Perdón por querer vivir mi sexualidad (o falta de ella) en mis propios términos. Perdón porque vos no puedas. Perdón por mi libertad. Perdón por tus restricciones. Perdón porque vivir mi vida te genero ganas de competir. Perdón por creerte cuando me dijiste que si querías ser mi amigo. Perdón por seguir intentando salvar alguna parte de esta amistad. Perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario