sábado, 28 de noviembre de 2020

Ojalá

A veces pienso que soy yo la que esta equivocada, yo soy la que se hace la cabeza cuando en realidad no hay nada pero despues me doy cuenta que no es mi culpa. ¿Es mi culpa ser demasiado ingenua? Si, eso si pero ¿cómo no pensar cualquiera cuando lo unico que haces es darme razones? Te llenas la boca con palabras de amor, con palabras bonitas que el 50 % de las veces no estan respaldadas por acciones, ni siquiera sé si estan respaldadas por sentimientos genuinos, ojalá que si. Me gusta creerte, me da una sensación de seguridad, me siento querida. 
Ya me harte de gurdarme todo, de no decir nada por miedo a que pase lo mismo de siempre, por miedo a que te vayas. Lo malo no es que te vayas, lo malo es que te tengo que obligar a hacerlo porque solo no podes y entre el "me quedo" y "me voy" me terminas lastimando mas. Nunca te gusto ser el malo, nunca aprendiste a lidiar con serlo aunque muchas veces lo fuiste.
No  me queres o no me respetas, no sé cuál es peor. Sospecho que solo me queres porque sabes que el tiempo se te acaba, si hubiese tiempo de sobra ¿aún me querrias? me da miedo la respuesta pero la necesito. A veces la verdad duele, vos viste.
Es gracioso que vos penses que espero mucho mas de vos que lo que en realidad espero, nunca quise una relación, no fue por eso que volví pero para vos pedirte que no seas un pelotudo es pedirte compromiso. No esperaba mucho de vos y aún así lograste decepcionarme, ¿o será que me decepcione sola? Las expectativas las genere yo, no vos.
Me encantaria poder culparte por todo pero esto fue cosa de dos. No te culpo, para nada, yo hice esto. Yo volví. Yo te hice volver.
Ojalá algún día aprenda. Ojalá aprendamos juntos porque a pesar de todo me gustaría seguir. Ufff, ni masoquista, por suerte.
Ojalá sigamos, ojalá arreglemos las cosas. Ojalá aprovechemos el tiempo antes que se acabe.

martes, 29 de septiembre de 2020

Basta.

 Ayer mi tia fue a comprar pañales a las 22.30, el quiosco es a dos cuadras de casa, mi abuelo salio a la vereda a verla. Hoy tuve que ir al frente de mi casa a comprar manteca, ya estaba oscuro, la calle vacia y yo con miedo.

El domingo 6 de septiembre Ludmila fue a una juntada con una amiga y nunca volvió. El 8 la encontraron asesinada.

El miércoles Iara salió en su bicicleta y nunca más volvió. Hoy, lunes, la encontraron semienterrada en un descampado a 8 cuadras de su casa.

Y así se convirtieron en un número mas, otro femicidio en cuarentena. Un número más para las estadisticas que nos revelan el peligro de ser mujer.

La primera vez que sentí miedo en la calle fue a los 10 años cuando iba con mi mamá, en ese entonces embarazada de mi hermana, y un hombre empezo a decirle cosas irrepetibles. Lamentablemente, con el tiempo me di cuenta que el peligro no estaba solo en la calle ni con los desconocidos.

 A los 15 años me manipularon para tener relaciones, yo no quería pero me sentí presionada "si no lo haces es porque no me amas". A los 17 mis compañeros me encerraron en una pieza para que les de un beso, mi amiga los obligó a dejarme salir. A los 19 años un chico me dijo que tome la pastilla del día después porque a la mitad del acto el se sacó el forro, nunca me pidió mi consentimiento para hacerlo. A los 20 años fui a la casa de un "amigo" a tomar algo y me desperte al otro día en mi cama, adolorida y con un par de moretones, tuvimos relaciones o al menos eso me dijo él, yo no me acuerdo nada después del primer vaso. 

Cada vez que salgo a bailar mi abuela me pide que tenga cuidado, que no acepte vasos de nadie, que no me vuelva sola, que siempre me mueva en grupo. Cuando vuelvo sola en remis, de noche o de día, mis amigas me piden que mande ubicación y que avise cuando llegue. Vivimos con el miedo de no volver, sabemos que es una posibilidad.

Todos los días desaparece una chica, una niña, una mujer. Desaparece una hija, una amiga, una hermana, una madre. Desaparecen sueños y risas. Todos los días aparece miedo, dolor y muerte.

Nos abusan, nos violan, nos matan y nos descartan como objetos. No importa la edad, no importa la ropa, no importa la hora, no importa el lugar. PAREN DE MATARNOS

Este no es el mundo que quiero para mis hermanas, para mis primas, para mis amigas, para mi. Quiero que sean libres, quiero ser libre. No quiero salir a comprar con miedo, no quiero caminar por la calle con miedo. Quiero tomarme un remis tranquila, quiero salir de short y remera sin pensar en que me van a gritar algo por la calle.

BASTA.












*Algunas de las experiencias relatadas son de mis amigas.


viernes, 11 de septiembre de 2020

Volver

Y al final siempre vuelvo a vos.

No sé que carajo tendrás para hacerme volver sin siquiera intentarlo pero siempre vuelvo a lo conocido. Vuelvo al calor de tus besos, a lo familiar de tus abrazos y a lo intoxicante de tus caricias. Vuelvo a vos. Vuelvo a mi.

Siempre me gusto la persona que era tu lado, era yo sin peros. ¿Será por eso que siempre vuelvo? Nunca aprendí a ser yo con alguien mas, sola sí pero con otros nunca; una parte de mi siempre tuvo miedo. Quedate tranquilo que con el tiempo me di cuenta que si quiero si puedo estar sola, que no te necesito ni a vos ni a nadie pero hay una diferencia entre necesitar y querer. Vuelvo porque quiero compartirme un rato con alguien y con vos es fácil, más fácil.

Mi cuerpo anhela tus caricias, se volvieron adictivas. Tus labios me rozan y siento electricidad. Tu voz me pone la piel de gallina. ¿Cómo no volver a todo esto? ¿Cómo le niego a mi cuerpo lo que mas desea? Inútil seria negar el magnetismo que no une. Nos dejemos llevar. Volvamos, nos calentemos la cama un rato.

Yo sé que vos también queres volver. Te gusta lo que mi presencia le hace a tu ego, te lo alimenta, te lo infla un poquito. Nos usemos un rato. ¿Nos hacemos bien? eso ya no sé pero creo que si, algo que se siente tan bien no puede hacernos mal, ¿no? No quiero hablar de sentimientos, no tengo ganas de analizar. Dejémonos de joder, que dure lo que tenga que durar, que sea lo que tenga que ser.

Volver a vos, por un rato, por ahora, por siempre, por el tiempo que tenga que ser.

lunes, 7 de septiembre de 2020

Perdón

Escribo esta carta que nunca te va a llegar, que espero que nunca te llegue, nunca te encuentre (porque es mas para mi que para vos) simplemente porque quiero expresar lo que me pasa y a veces es más fácil escribirlo que decirlo. Siempre fui muy dramática, ¿viste? Una escritora frustrada pero nunca lo supiste del todo, esa parte siempre fue mía.

Que difícil fue soltarte, cuanto me costó. Lo peor fue que lo hice mientras estaba con vos, mientras veíamos una peli, hacíamos la tarea o comíamos algo. Incluso te iba soltando en cada beso, cada caricia y cada abrazo. Que feo darme cuenta que te soltaba un poco más todos los días, darme cuenta que ya no quería seguir. Casi tan malo fue decidir dejarte libre, no seguir reteniéndote a mi lado, no merecías eso. Te mantuve más tiempo conmigo por mi egoísmo, porque no me bancaba lo que sentía, no me bancaba amarte pero no estar enamorada; no quería ser la mala de la película.

Ahora me doy cuenta que hice todo ese esfuerzo al pedo si igual en tus ojos siempre voy a ser la mala. Ojalá no hubiese dedicado tanto tiempo a llorarte mientras te tenía, ojalá lo hubiese hecho a la primera duda. Que mala no? Horrible decir esto pero liberador.

Soltarte y alejarme me hizo notar muchas cosas que, por el amor que te tenia, nunca había tenido en cuenta. Las caretas se cayeron y ese novio ideal, que según mi cabeza eras vos, se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. Que tonta fui, que tonta soy, todo lo que me gustaba de vos fue solo una ilusión.

¿Actuabas como pensabas que yo quería que actuaras? ¿Pensabas lo que yo te decía que había que pensar? ¿Te transformaste en lo que creíste que quería? Yo creo que si, ahora me doy cuenta que al lado tuyo yo también cree otra versión de mi, la que más se adecuaba a vos.

Me enferma darme cuenta que sos otro, que nunca fuiste el que yo creí. Parece que vos tampoco me conociste nunca, si para vos hice todo lo que te planteaste y le planteaste a nuestras amigas entonces nunca me conociste, y claro que no me conociste si la versión que te inventaste de mi era mucho mejor; era mas buena, más pura, más inocente. 

Empezaste a dudar de mi, de nosotros y de lo que tuvimos. Soy una forra y mala persona ¿no? Que lejos quede de la mujer buena, linda y perfecta que creías. Por suerte nos dejamos de idealizar, al fin me di cuenta que no eras tan bueno como yo creía, que sentirme culpable por todo lo que hacía y decía no era sano. Por tu parte te diste cuenta que no soy perfecta, nunca lo fui ni quise serlo, perdón por no cumplir tus expectativas. Perdón por querer vivir mi sexualidad (o falta de ella) en mis propios términos. Perdón porque vos no puedas. Perdón por mi libertad. Perdón por tus restricciones. Perdón porque vivir mi vida te genero ganas de competir. Perdón por creerte cuando me dijiste que si querías ser mi amigo. Perdón por seguir intentando salvar alguna parte de esta amistad. Perdón.

jueves, 23 de enero de 2020

Incendio

"Cuando escribir ya no me funcione para apagar este incendio descontrolado, voy a ir a tocarte la puerta"

Y espero que siempre me sirva porque escribir me libera pero también porque a tu puerta no la toco nunca mas. No es una opción, dejó de serlo hace tanto tiempo que ya perdí la cuenta de cuanto paso, tal vez fueron días, meses, incluso me atrevo a decir que fueron años. Años en los que decidí que amarte para siempre es mi realidad pero estar enamorada de vos no lo es hace ya bastante.

Prefiero quemarme por fuera, por dentro, quemar mi todo pero hacerlo sola en lugar de dejarme consumir por vos. Me consumiste vidas enteras, me consumiste tanto que me dejaste vacía. Ojo, no es queja, no te pido que me devuelvas todo lo que te llevaste porque ya no lo necesito, no me sirve y sobre todo, NO LO QUIERO.

Que hermoso es este incendio, todo quema por dentro y tan pronto como siento el calor siento que todo se apaga. Tal vez sea porque ahora es mi incendio, solo mio, ni tuyo ni de él. Los prendo y los apago yo. Sola, así lo elijo. 

Ya no se prenden por amor ni por desamor, se prenden por tristeza, frustración, bronca, alegría, euforia. Se prenden porque yo lo permito. Al fin mis incendios y apagones no dependen de otro.

Sin incendios no me sería posible escribir y si no escribo pierdo lo único que no te di.

martes, 12 de febrero de 2019

Propio y mutuo

Me miras mejor que nadie, con un amor que creía imposible. Te miro con el alma, amándote lo mas que puedo y temiendo que no sea suficiente y a veces creo que no lo es. Tal vez nunca lo sea. Casi que me habia olvidado lo lindo que era el amor cuando es correspondido, mutuo. Y asi es lo nuestro, correspondido, mutuo, de a dos.

Sos mi primer amor maduro, la primera vez en la que me preocupo también por amarme a mi. Descubrí que si no tengo amor propio, no voy a tener nada para darte y aunque a veces parezca que doy menos de lo que recibo la realidad es que doy lo que tengo. Al fin me pongo a mi primero, me preocupo por sentirme bien conmigo misma y me doy cuenta que no puedo entregar mas de lo que tengo porque si hago eso me puedo quedar vacía, rota. Ya pase por eso, no quiero repetirlo nunca mas; no seria sano para mi ni para vos.


Tal vez tengo menos que vos pero espero que sepas que te doy todo el amor que tengo. Te amo tanto como puedo. Y me pregunto si vos haces lo mismo porque siento que das mas de lo que tenes, de lo que deberias, te olvidas de vos. Espero que aprendas porque en esta yo no te puedo ayudar. si no te pones a vos primero es porque no estas listo para estar con alguien. Queres que te quieran y me exigis algo que yo no puedo dar solamente porque te falta; te está faltando algo que solo vos podes darte, AMOR PROPIO.

lunes, 7 de enero de 2019

Gracias

Y parece que estos escritos son más tuyos que míos. Ya no me pertenecen, tal vez nunca lo hicieron, tal vez siempre fueron tuyos. Incluso ahora que ambos nos encontramos en lugares muy distintos a los que estábamos cuando empecé a escribir me queda mucho por decir; por decirte.

Todavía te amo. No quiero dejar de hacerlo y no creo que pueda, no volveria con vos y no te amo como antes pero marcaste mi vida de una manera impresionante; dejaste una huella imborrable. 
Espero nunca mas amar a alguien tanto como a vos, esa intensidad casi me destruye y me robo tres años de mi vida, estoy agradecida por haberlo vivido pero no me gustaría repetirlo con nadie. No es, no fue, sano.

Necesito que te disculpes, sé que no va a pasar pero puedo soñar. Me gustaría que me pidas perdón por todo, por haberte ido, por volver y haberte ido; por renunciar. Tal vez eso me ayude a cerrar el ciclo de una vez por todas aunque no se si hay manera de cerrarlo.  En fin, hoy me nació escribirte por primera vez en mucho tiempo, no lo vas a leer pero igual es liberador.


Ahora soy feliz. Gracias.